Bayrischer Hof 3*
Servicios principales
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Wi-Fi gratis
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Parking gratuito
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Actividades
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Comida/Bebida
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Salas de reuniones
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Prohibido fumar
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Agradable para niños
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Acceso para sillas de ruedas
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Mascotas
Ubicación
Situado en el mismísimo corazón de Melle, el hotel Bayrischer Hof Melle, de 3 estrellas, ofrece acceso rápido al Parque de Fauna de Diedrichsburg a unos 2 km. Situado a tan solo 5 minutos a pie del Museo del Automóvil de Melle, este hotel dispone de 26 habitaciones, así como de un restaurante.
El hotel está a 10 minutos a pie del centro de Melle. El Castillo de Gesmold se encuentra a una distancia de 4 km del hotel Bayrischer Hof Melle y el aeropuerto Münster/Osnabrück a 60 km. Este alojamiento también está a poco más de 25 minutos a pie de Ottoshohe. La estación de autobuses Bahnhof está situada a unos 200 metros.
Algunas habitaciones del hotel Bayrischer Hof son agradables y cuentan con un balcón, Wi-Fi gratis y TV de pantalla plana con canales vía satélite. Tienen un interior acogedor. Algunos cuartos de baño disponen de una ducha adaptada y un inodoro separado, así como de secador de pelo y toallas.
El desayuno continental se ofrece cada mañana. El restaurante Le Feu está a un corto paseo de este hotel.
Reseña de un crítico de hotel
Recientemente tuve el placer de pasar la Navidad en el Hotel Bayrischer Hof en Melle, y debo decir que la experiencia fue sencillamente encantadora. Al llegar, nos recibieron con un cálido drink de bienvenida que sentó el tono para una estancia memorable. Las habitaciones brillantes, con su mobiliario de madera sólida, crearon un ambiente acogedor que me recordó a la calidez de mi Andalucía natal. Uno de los grandes atractivos del hotel fue su restaurante, donde pudimos disfrutar de una deliciosa cocina bávara, elaborada con productos locales de temporada. Recomiendo probar el schnitzel; es un deleite para los sentidos. Además, el hecho de contar con un museo de automóviles a solo 300 metros del hotel me pareció una excelente manera de añadir un toque cultural a nuestra visita. Aprovechamos el tiempo para conectarnos a la WiFi gratuita en las áreas comunes, lo que hizo que compartir nuestras aventuras en las redes sociales fuera muy fácil. En resumen, el Bayrischer Hof no solo ofrece un refugio acogedor, sino también una experiencia culinaria que vale la pena disfrutar. No dudaría en regresar, especialmente con amigos apasionados por la buena comida como yo.